Estoy alucinado POR QUE...:
Libia, sigue la brutal represión, con sangre y fuego, A los opositores a Gaddafi, cuyo final todavía es desconocido.
con las espeluznantes, impresionantes y espectaculares imágenes que recibímos, casi en directo, desde Japón, que sufre por un terremoto de magnitud 9 en la escala de Richter. El más intenso en el país nipón hasta la fecha y el quinto más potente del mundo.
Por los destrozos que dejó el fortísimo temblor siguió un maremoto, cuyas olas, de mas de diez ... (ver texto completo)
Libia, sigue la brutal represión, con sangre y fuego, A los opositores a Gaddafi, cuyo final todavía es desconocido.
con las espeluznantes, impresionantes y espectaculares imágenes que recibímos, casi en directo, desde Japón, que sufre por un terremoto de magnitud 9 en la escala de Richter. El más intenso en el país nipón hasta la fecha y el quinto más potente del mundo.
Por los destrozos que dejó el fortísimo temblor siguió un maremoto, cuyas olas, de mas de diez ... (ver texto completo)
La sentencia constata que la condena a Otegi se fundó en el artículo 490 del Código Penal, que otorga al jefe del Estado un nivel de protección superior al de otras personas o instituciones y prevé sanciones más graves que el régimen común del delito de injurias. A este respecto, el Tribunal ya ha declarado que una protección incrementada especialmente en materia de ofensas no es, en principio, conforme con los términos del Convenio europeo.
La Corte europea considera que el propósito de Otegi no constituía un ataque personal gratuito contra la persona del Rey, ni cuestionaba su vida privada o su honor personal. Las expresiones empleadas por Otegi apuntaban únicamente a la responsabilidad personal del Rey en tanto que jefe y símbolo del aparato de las fuerzas que, según él, habían torturado a los responsables del diario Egunkaria. No cuestionaban la manera en que el Rey había cumplido sus funciones oficiales ni le acusaban de ningún delito en concreto. ... (ver texto completo)
La Corte europea considera que el propósito de Otegi no constituía un ataque personal gratuito contra la persona del Rey, ni cuestionaba su vida privada o su honor personal. Las expresiones empleadas por Otegi apuntaban únicamente a la responsabilidad personal del Rey en tanto que jefe y símbolo del aparato de las fuerzas que, según él, habían torturado a los responsables del diario Egunkaria. No cuestionaban la manera en que el Rey había cumplido sus funciones oficiales ni le acusaban de ningún delito en concreto. ... (ver texto completo)