La aguada (toma de
agua por locomotoras de vapor) se encontraba ubicada en zona del servicio de Tracción, al fondo se observa la marquesina de la
estación de
Madrid-Delicias.
LA SED DEL
GIGANTE DE HIERRO:
Bajo un
cielo manchado de hollín y de fuego,
llega el coloso de hierro y jadeo.
Fatiga de bielas, suspiro de acero,
que busca en la
torre el vital brebaje.
Se alza la aguada, vigía de la estación,
con su largo brazo de movilidad.
Un torrente fresco que baja del cielo
para calmar la caldera sedienta.
Y el agua despierta el vapor en sus entrañas,
rompiendo el reposo de las
vías muertas.
Un trago de vida, un rugido en las cañas,
y el
tren, orgulloso, retoma sus huellas.