Lavanda o espliego.
Transcurrido un mes aproximadamente, es el momento de "echar en olla". Así nos lo contaron : "Se descolgaban del techo de la cocina las vueltas de chorizo y güeña, los lomos y costillares que habían permanecido, después de adobados, durante aproximadamente tres semanas al oreo del humo y el calor de la lumbre, habían mantenido encendido el fuego desde el alba a la trasnochada para ayudar a curar estos productos de la mantanza. Se cortaban los chorizos en tallos ni grandes ni pequeños, pero cumplidos, los lomos en trozos y las costillas troceadas de a dos huesos. En una caldera de cobre colgada del llar se habría puesto a hervir aceite de oliva con unas rebanadas de pan para "matar el gusto". Por ella pasarían, apenas un momento, los trozos del adobo para quedar después depositados, bien cubiertos de aceite, en las grandes ollas de barro y estas en el arcón de la despensa o fresquera…. Parte importante de las reservas alimenticias de la casa, el adobo era la base de almuerzos, meriendas y "llevar al campo" en las largas jornadas del verano, época en que se realizaban las labores del campo más duras… Era habitual que llegaran las reservas hasta la próxima matanza y a finales de agosto, o primeros de septiembre, . ... (ver texto completo)
Matanza del gocho.
Cuando se despedaza el gorrino cada parte de él es colocada en gamellas. Los jamones para salarlos. Los lomos, solomillos y costillares para adobarlos en agua con ajo, pimentón y sal, o bien salarlos solamente, para, transcurridos dos o tres días, colocarlos al humo de las chimeneas. El resto de la carne será convertida en picadillo y embutida con la máquina, sucesora de los embudillos. Pero primero ha de probarse el picadillo, pues pudiera ser que le faltara sal, o estuviera demasiado picante, o ... (ver texto completo)
En la parte alta del retablo y como remate de las dos calles laterales, se encuentran talladas en alto relieve, las cabezas de los Apótoles San Pedro y San Pablo.-.
Ntra Sra de los Remedios en la hornacina de su altar .
Foto realizada P. Demetrio, en el 2003, en el 2004 ya demolieron el pajar.
El pago se realizó con los fondos parroquiales, la aportación de los vecinos y la del Concejo, que contribuyó en efectgivo con 3.500 reales y una mata de la dehesa boyal, que convertida en carbón, produjo 7.000 reales para el retablo.
Como sobró dinero, el visitador eclesiástico ordenó que se dorase cuanto antes. Tambien para esta labor, colaboró la iglesia con sus ahorros, los vecinos con donativos y el Concejo, dió el producto de dos matas de su dehesilla, que ascendió a 10.407 reales.
En el ... (ver texto completo)
El retablo se contrató en abril de 1769 a Andrés Martínez, vecino de Sepulveda, maestro de arquitectura por el precio de 8016 reales y 22 maravedís.Fue entregado a la iglesia el 4 de abril de 1772, a los dos años justos de su encargo.
Se colocó en su lugar solo de madera, sin dorar.
La consola del siglo XVIII, que sirve de "credencia" para poner las vinajeras y el cáliz para celebrar la Santa Misa.
Ntra Sra de los Remedios, imagen románica del siglo XII ó XIII, imagen sedente con el Niño; el niño sentado sobre las rodillas de la madre, tiene un libro en su mano izquierda y con su derecha levantada, en actitud de bendecir.
La Virgen en su mano derecha ofrece una fruta, podría ser una manzana.
Imagen románica del siglo XII ó XIII, Virgen de los REMEDIOS con su corona original de madera.
El P. Demetrio Fdez antes de vivir en Montejo había visitado el precioso pueblo y su entorno, cuando al Chaparral se entraba sin pases..Lo atestigua la foto agarrando los cuernos de la pareja de un vecino del pueblo viniedo de arar los linares por lso años setenta
Demetrio.
La devoción popular la vistió con valiosos mantos.Hasta hace pocos años no se ha podido contemplar la preciosa y expléndida talla en su ser original.
La imagen lleva una corona encima de su cabeza , típica de las tallas románicas , más que las sustuosas coronas de plata y con perlas...