Por esto, Carlos III declaró la guerra al sultanato el 23 de octubre de 1774. Carlos III ordenó reforzar la defensa de
Ceuta y de Orán (segunda época española), por un posible ataque de la Regencia de Argel. Sin embargo, a finales de noviembre los españoles supieron que el sultán tenía pensado conquistar
Melilla. Entonces el gobernador era José Carrión de Andrade. En ella se encontraba una guarnición escasa, que consistía en el Regimiento Fijo de Melilla, con las compañías mandadas por los capitanes Antonio Manso y Vicente de Alva, y destacamentos para el manejo de las antiguas piezas de artillería de hierro.