La
fachada es un ejemplo del modernismo melillense, un estilo arquitectónico muy presente en el centro de la ciudad, especialmente en el área conocida como el "Triángulo de Oro del Modernismo". Arquitecto: Fue proyectado por Enrique Nieto y Nieto, el arquitecto más emblemático de
Melilla y discípulo de Lluís Domènech i Montaner (referente del modernismo catalán). Estilo: Pertenece al modernismo melillense, concretamente a una vertiente con influencias florales y geométricas que Nieto adaptó a la ciudad a principios del siglo XX. La fachada presenta ornamentación en relieve con motivos vegetales y rostros femeninos (conocidos localmente como "caras" modernistas) bajo los
balcones y voladizos. Es un
edificio que ha mantenido su uso residencial en las plantas superiores, siendo un testimonio vivo del auge burgués de Melilla durante las primeras décadas de 1900.