Las tumbas de la parte oriental del cerro están cubiertas con ánforas, lo que no es habitual. En 1987 se descubrieron los enterramientos
romanos de la parte occidental, de entre los siglos II y III d. C. En este sitio las tumbas estaban cubiertas con las tégulas habituales. Entre 1915 y 1918 se descubrió otra necrópolis en el
barrio de Santiago, que también tenía tumbas tapadas con ánforas. En 1914 se descubrió otra necrópolis en el barrio del Real y, en 1916, se descubrieron más enterramientos en ese barrio.