El Gobierno catalán ha pedido al Gobierno central que limite la autonomía. No la de Cataluña, claro, sino la de Madrid y Valencia para rebajar los impuestos de gestión autonómica.
Por la boca muere el pez: este episodio demuestra hasta qué punto el separatismo no es aquí una convicción limpia, sino que está trufada de intereses egoístas que implican, por supuesto, dañar al prójimo en beneficio propio. A la deriva soberanista del Tripartito catalán –cimentada, no lo olvidemos, en el partido que ... (ver texto completo)
Por la boca muere el pez: este episodio demuestra hasta qué punto el separatismo no es aquí una convicción limpia, sino que está trufada de intereses egoístas que implican, por supuesto, dañar al prójimo en beneficio propio. A la deriva soberanista del Tripartito catalán –cimentada, no lo olvidemos, en el partido que ... (ver texto completo)