¡Pardiez! ¡Quevediano nada menos! Veo que me quieres bien y me lees con buenos ojos. Pero te has pasado siete pueblos. Ojalá tuviera yo un cuarto de su talento, de su afilada pluma y de su temida espada. Uno de los españoles más brillantes de nuestra historia. Ojalá me pudiera parecer un poco al rival de Góngora en la realidad y al amigo y compañero de Diego Alatriste en la ficción, al que fue capaz de escribir eso de “Miré los muros de la patria mía”, o “bastábale al clavel verse vencido” o el más ... (ver texto completo)