Orgulloso, yo no he vendido ninguna piel, ni de oso ni de vaca. Y estoy de acuerdo contigo en que al no vivir en Cataluña no conozco la realidad que se cuece, no conozco el día a día. Pero si te puedo decir que soy una persona muy observadora, y las ocasiones en que he estado en Cataluña, que por cierto me gusta mucho, no he palpado un nacionalismo acérrimo, y menos aún en Barcelona, dónde he viajado en metro y autobus, he pateado las calles y no he visto tanta politización como nos venden los políticos ... (ver texto completo)