Por aquí se usa el de los pies, la bota negra y sus tres rayas blancas comerciales en el exterior.Había dos opciones:el azulgrana siempre y en contra, los blancos y los pericos.En los futbolines del Moreno, ahora local de tragaperras regentado por uno de sus hijos, las partidas eran épicas, salía el que perdía y pagaba el entrante.Eran tardes de cigarros escondidos, goles sonoros de madera y cambios rápidos o zambombazos desde la defensa.Dúos irrepetibles como los hermanos Torres, ahora taxistas, ... (ver texto completo)