Ay giraldillo, lo que más me gusta de tu ciudad es el olor del parque maria luisa, las palomas blancas de plaza españa y el entoldado de la calle sierpes.Hace años, frente a la cárcel donde estuvo no sé si Cervantes o Quevedo, lo siento, había una taberna con toneles de madera, olor a refrito y una cerveza fría y dedo de espuma, que a pesar de la mugre, daba gusto tapear.Un saludo y vinga, a la fiesta de bnb en serrano que también cabes en la kangoo.
El Tamboriler del Bruch.
El Tamboriler del Bruch.