CAMBRILS: A pesar de que todas las televisiones se empeñaron...

A pesar de que todas las televisiones se empeñaron ayer en que la imagen del día estuviera en Sevilla, la verdadera imagen del día estaba en Barcelona: ERC era expulsada del Gobierno catalán.

¿No es desasosegante esta noticia? Por un parte, es reconfortante ya que es una de las pocas noticias no surrealistas de esta legislatura en que parece que están "jugando a ser políticos". Pero, por otra parte, desasosiega porque es sospechosa tanta cordura...

La respuesta la ofrece el propio José Lluís Carod-Rovira quien compareció en público y acusó a Pasqual Maragall de actuar por «sometimiento» al pacto entre José Luis Rodríguez Zapatero y el líder de CiU, Artur Mas, a «los intereses del PSOE y el Gobierno de España» y a la «presión» de los GRANDES GRUPOS ECONóMICOS.

Ahí está la clave: en los grandes grupos económicos. Si se han escuchado y leido a los medios de comunicación estos últimos meses con mentalidad <<pranoica>>, se ha percibido que Polanco no quiere a Carod, no le mola eso del Estatuto Catalán separatista. Y ha llevado una campaña en contra de él pero de una manera muy sibilina.

Al final, parece que ha tenido que dar la estocada y podemos imaginar que le ha dicho a su guiñol, ZP, que se acabó: <<Quiero a Carod fuera>>.