La “España” gubernamental mira hacia otro lado. No oirán nada de esto, en la SER, ni lo leerán en el periódico oficialista “El País”. Esto no preocupa a Ernesto Elkaiser, ni a Cebrián, por su puesto que tampoco la “voz del régimen”. Incluso Enric Sopena, martillo pilón de los periodistas de Polanco, que dijo que los que asisten a manifestaciones en apoyo a las victimas del terrorismo eran todos, una panda de nazis. Es la extrema derecha que tanto denuncia ZP.
Pero claro está, sí damos un paso hacia detrás. Yo reconozco que es verdad. El fascismo avanza, tenganlo por seguro. Si no fíjense, el pasado domingo un grupo de una decena de jóvenes irrumpieron en un acto del PP, que convocaba a 400 personas, y vertieron cubos de sal sobre la fideua que se preparaba. Lo mas curioso de todo, es que dichos vándalos, colocaron pancartas con los lemas “fuera fascistas” y banderas del movimiento independentista catalán.
El odio es tan grande hacia el discrepante político, que ya ni siquiera los militantes del PP, pueden hacer una comida. Sin duda el fascismo está extendido. Pero también hay que decir, que la impunidad de los agresores fue total. ¿Repercusión? Ninguna. Alguna noticia en la razón y poco más. No esperen condenas. ¿Se imaginan la misma situación con otro partido político? No, no se la imaginen porqué es imposible. Nadie haría lo mismo a ERC, por ejemplo. No hay valor.
Ahora también digo, que el PP es un partido político de gente pacífica. Gente cívica, de orden y democrática. Porqué díganme ustedes, ¿en una concentración de 400 personas, no hay nadie con capacidad de poner en jaque a 8 matones?
El Farero De Capdepera.
Pero claro está, sí damos un paso hacia detrás. Yo reconozco que es verdad. El fascismo avanza, tenganlo por seguro. Si no fíjense, el pasado domingo un grupo de una decena de jóvenes irrumpieron en un acto del PP, que convocaba a 400 personas, y vertieron cubos de sal sobre la fideua que se preparaba. Lo mas curioso de todo, es que dichos vándalos, colocaron pancartas con los lemas “fuera fascistas” y banderas del movimiento independentista catalán.
El odio es tan grande hacia el discrepante político, que ya ni siquiera los militantes del PP, pueden hacer una comida. Sin duda el fascismo está extendido. Pero también hay que decir, que la impunidad de los agresores fue total. ¿Repercusión? Ninguna. Alguna noticia en la razón y poco más. No esperen condenas. ¿Se imaginan la misma situación con otro partido político? No, no se la imaginen porqué es imposible. Nadie haría lo mismo a ERC, por ejemplo. No hay valor.
Ahora también digo, que el PP es un partido político de gente pacífica. Gente cívica, de orden y democrática. Porqué díganme ustedes, ¿en una concentración de 400 personas, no hay nadie con capacidad de poner en jaque a 8 matones?
El Farero De Capdepera.