Tamborilero Bruchón: Vivo en España, me siento orgulloso de ser español; adoro a mi país; lo que es y lo que representa y detesto a los mequetrefes hipócritas y renegados como tú. No necesito refugiarme en nadie, comparararme con nadie ni tener una camarilla de aduladores como los que tienes tú. Nunca tergiverso las palabras con florituras y metáforas sesgadas como haces tú. Sé que te molesta mi forma de ser, mis ideas, mi amor infinito por todo lo que es y representa España y la cultura española. No soy tan maniqueo como tú y no me considero tan mal español como tú dices; creo en mi patria, en mi gente y procuro cumplir con mis deberes y responsabilidades lo mejor que puedo. Y como verás, a pesar de mis epítetos que tanto te molestan procuro seguirte y descubrir cada una de tus patrañas para que no le vendas a nuestros compatriotas gato por liebre. Sé y estoy convencido que eres una persona culta y preparada y sólo me queda pedirte que tomes estas palabras como una pequeña oración, como una continuación del sermón malévolo que me acabas de dedicar. Y no te ofendas por los epítetos, te los tienes más que merecidos. Un Español Universal.