CAMBRILS: Se llevaron el precioso metal.Vale.Si hacemos memoria,...

Se llevaron el precioso metal.Vale.Si hacemos memoria, en aquellos años la movida rusa era un precioso proyecto de libertad e igualdad.Es más, durante la segunda gran guerra los rusos fueron padres de la libertad y sacaron a europa, con la ayuda americana, de las uñas de un austríaco.En lo que degeneró después, mala suerte atribuíble a la condición del ser humano:os recomiendo a hobbes y su teoría del hombre y el lobo.Por aquella época, vuestro gallego se dedicaba a otros menesteres que supusieron el pase torero de la ayuda internacional, reflejada en la maravillosa película del alcalde y sus explicaciones imposibles en un balcón.Luego vinieron los abrazos, el paseo victorioso por las calles de Madrid y el alquiler de tierra para las bases americanas.Nos dieron aire, en los sesenta, con el turismo, porque los precios en la costa francesa estaban por las nubes y España era barata y de ozores, y todo a cambio de un seiscientos, la paga de julio, el triunfo de la tanqueta de leganitos, la Saeta Rubia, el turista un millón, el asunto de manolo el de la bomba y las escapadas a un pueblecito precioso francés en busca de mantequilla y deseos.Pero ayuda de fuera, poca, que entramos en europa en los ochenta, no lo olvidéis, y porque no había más remedio ante la falta de mano de obra y mercado europeo.De ahí la plenitud económica en tiempos del cambio, el de entrada no, la movida madrileña, el sueño olímpico y demás.Cuando se habla de memoria histórica no hace falta remontarse a un metal y unas fosas en los olivares.La memoria es ayer nada más.Pero sin descuidar que el sol sale cada mañana.Olvidar, nunca.Perdonar, siempre.Nos llevamos el oro pero os guardamos los cuadros que hoy podemos disfrutar en el prado, por ejemplo.Nos vendieron rifles viejos, otros en cambio negociaron con los alemanes y los italianos para que ensayaran en un pueblo del norte.Aquello, lo de todos, fue una barbaridad que no queremos, creo, que se repita.
El Tamboriler del Bruch.