CAMBRILS: Respuesta al eminentísimo, excelentísimo e ilustrísimo...

Respuesta al eminentísimo, excelentísimo e ilustrísimo Tamborilero Hechicero: Tus palabras exhalan mala baba celestial. Tu vida es una metáfora burguesa teñida de vagos sentimientos, de ideas peregrinas , y de sueños obcecados y absurdos. Tu quimérica prepotencia y verborrea atrae a los incautos y sorprende a los profanos, tu prosa fácil y angulosa destila veneno pestilente pero a pesar de tu prosa ágil y tramposa, los individuos como tú nunca podréis vencer la voluntad general e inquebrantable de muchos españoles que trabajamos con ilusión por esta gran idea y esta gran nación que es España. Un virtuoso de la palabra como tú debería entrar más en el debate serio y reflexivo; ser más claro en los términos que emplea y dejarse en paz de tonterías y chismorreos eclesiásticos. Lo que te duele a ti y a los que son como tú es que tenéis muy claro que no podéis nada contra los que pensamos y creemos en una España diferente a la que pretendéis crear vosotros. Por cierto, los únicos que intentáis poner diques y fronteras sois los progres de medio pelo, como tú. Cuando el sapo pretende convertirse en elefante, el animal acaba estallando por los aires. Melindroso tamborilero, aplícate el cuento y deja de decir sandeces. Tus pronósticos eclesiales me han dejado anonadado; realmente, tus insinuaciones curiales no me preocupan en absoluto. Hasta ahora ningún vate mefistofélico, ni ningún aprendiz de hechicero se había atrevido a pronosticar lo que ocurrirá en la Iglesia en el futuro. Pero seguro que ocurra lo que ocurra será bueno para la humanidad. A pesar de nuestras inmensas diferencias, Tamborilero, feliz salida y entrada de año para todos los españoles; incluidos los que os avergonzáis de serlo. Un Español Universal.