Afortunadamente, España y el pueblo español están por encima de todas las chorradas que soltamos algunos en esta página. Los sofistas y los demagogos no triunfarán nunca sobre el sentido común del pueblo. Esta es la última esperanza para muchos de nosotros. La mayor pena para muchos de los que sí creemos en España es que teniendo este gran país y esta gran cultura que tenemos unos cuantos políticos iluminados se hayan empeñado en desquiciarlo.