El proyecto territorial de ZP atenta contra la soberanía nacional al parcelar de facto la misma, conculca la forma de estado que prevé la constitución y supone una indudable amenaza para la unidad y subsistencia de España y con ella de la convivencia nacional. Los disparates pro-separatistas que nos propone ZP, sólo pueden prosperar jurídicamente con unas autoridades, no sólo maleables a los dictados del gobierno, sino a las que España les importe un rábano. Por ello el PSOE de ZP está tejiendo una red para colocar en puestos claves de las instituciones a ese tipo de personajes poco recomendables. No tardando mucho la izquierda tendrá que decantarse sin medias tintas por España o por el suicidio nacional que propone ZP, veremos entonces si el patriotismo de los Bono y compañía va más allá de las palabras.
S c.
S c.