Ciertamente hay dos fallos en esto que nos hemos dado y que llamamos democracia.
1.- El catalán, el vasco o el gallego o cualquier otra diversidad cultural que haya en España es un satisfación y una manifestación más de nuestra riqueza cultural que debe ser defendida por todos. Desde que se creó la democracia española hemos perdido 25 años de trabajar y educar a nuestros alumnos e hijos en esto. Los culpables son los nacionalista porque esto los deja sin electores, tanto españoles como vascos o catalanes. Puro interés electoral. No más. Yo me siento de izquierdas y además andaluz y español, porque creo que esta idea de España es integradora. Me fui de Catalulña porque soy un espíritu libre. Por ello creo que hemos hecho el esfuerzo de eliminar, al menos del ámbito parlamentario, a los fascistas (ya sé qué uno sólo ya molesta). Sin embargo no hemos sido capaces de eliminar o al menos reducir los otros que odian la Constitución: los nacionalistas vascos o catalanes. Creo, de todo corazón, que la religión y los nacionalismos solo han hecho crear guerras y enfrentamientos. He vivido 4 años en Cataluña allí tengo buenos amigos pero he comprobado que existe una limpieza étnica a nivel político. He comprobado que la normalización lingüística y la escuela han sido aparatos ideológicos para crear nacionalistas asegurándose el voto (los que entraron hace 25 años a las escuela ahora ya son votantes nacionalistas), he visto desaparecer publicaciones en las librerías de libros en castellamo sobre materias como medicina, cuentos para niños en castellamo, etc. El conflicto les es necesario, el odio también, porque eso enerva e infla el espíritu nacionalista. Los discursos de Puyol que escuchaba el 11 de septiembre eran los mismos que franco cuando desde Europa trataban de democaratizar España: ¿Qué quieren de nosostos? Nos roban nuestra esencia, nos quitan el dinero...etc. Nacionalismo catalán y vasco va unido al conflicto porque eso mantiene intacto el patriotismo y aegura el voto. El catalán, el vasco como lenguas y culturas debe de ser un orgullo para todos los españoles porque supone riqueza cultural y debe ser defendido por todos no sólo los nacionalistas vascos o catalanes. Ahora bien, si el catalán lo defendemos todos eso no les interesa a estos nacionalistas porque entonces pierden su fuerza electoral. Sin embargo, Para mí, integrismo islámico y nacionalismo es lo mismo. Por ello, creo que los que queman la Constitución, como han hecho los de ezquerra, sólo existen si generan la diferencia y enervan el odio y la diferencia. Ahora mismo Cataluña se ha radicalizado, la cultura se impone desde los despachos como se hacía en los regímenes estalinistas y sus habitantes como ocurre en los regímenes dictatoriales sufren ese síndrome de creer que tiene lo mejor: se enaltecen los deportes, se encumbran los éxitos, en fin, se machacan los que disienten igual que se hacen en los regímenes dictatoriales.
2. Creo que lo que se debe modificar no es la Constitución sino la ley electoral para que estas minorías que solo buscan el enfrentamiento: fascistas españoles y nacionalistas vascos, catalanes o islamistas no se conviertan en mayoría o dominen a los que tenemos un espíritu integrador , abierto, y respetuoso con nuestra diversidad cultural. Catalanes somos todos.
1.- El catalán, el vasco o el gallego o cualquier otra diversidad cultural que haya en España es un satisfación y una manifestación más de nuestra riqueza cultural que debe ser defendida por todos. Desde que se creó la democracia española hemos perdido 25 años de trabajar y educar a nuestros alumnos e hijos en esto. Los culpables son los nacionalista porque esto los deja sin electores, tanto españoles como vascos o catalanes. Puro interés electoral. No más. Yo me siento de izquierdas y además andaluz y español, porque creo que esta idea de España es integradora. Me fui de Catalulña porque soy un espíritu libre. Por ello creo que hemos hecho el esfuerzo de eliminar, al menos del ámbito parlamentario, a los fascistas (ya sé qué uno sólo ya molesta). Sin embargo no hemos sido capaces de eliminar o al menos reducir los otros que odian la Constitución: los nacionalistas vascos o catalanes. Creo, de todo corazón, que la religión y los nacionalismos solo han hecho crear guerras y enfrentamientos. He vivido 4 años en Cataluña allí tengo buenos amigos pero he comprobado que existe una limpieza étnica a nivel político. He comprobado que la normalización lingüística y la escuela han sido aparatos ideológicos para crear nacionalistas asegurándose el voto (los que entraron hace 25 años a las escuela ahora ya son votantes nacionalistas), he visto desaparecer publicaciones en las librerías de libros en castellamo sobre materias como medicina, cuentos para niños en castellamo, etc. El conflicto les es necesario, el odio también, porque eso enerva e infla el espíritu nacionalista. Los discursos de Puyol que escuchaba el 11 de septiembre eran los mismos que franco cuando desde Europa trataban de democaratizar España: ¿Qué quieren de nosostos? Nos roban nuestra esencia, nos quitan el dinero...etc. Nacionalismo catalán y vasco va unido al conflicto porque eso mantiene intacto el patriotismo y aegura el voto. El catalán, el vasco como lenguas y culturas debe de ser un orgullo para todos los españoles porque supone riqueza cultural y debe ser defendido por todos no sólo los nacionalistas vascos o catalanes. Ahora bien, si el catalán lo defendemos todos eso no les interesa a estos nacionalistas porque entonces pierden su fuerza electoral. Sin embargo, Para mí, integrismo islámico y nacionalismo es lo mismo. Por ello, creo que los que queman la Constitución, como han hecho los de ezquerra, sólo existen si generan la diferencia y enervan el odio y la diferencia. Ahora mismo Cataluña se ha radicalizado, la cultura se impone desde los despachos como se hacía en los regímenes estalinistas y sus habitantes como ocurre en los regímenes dictatoriales sufren ese síndrome de creer que tiene lo mejor: se enaltecen los deportes, se encumbran los éxitos, en fin, se machacan los que disienten igual que se hacen en los regímenes dictatoriales.
2. Creo que lo que se debe modificar no es la Constitución sino la ley electoral para que estas minorías que solo buscan el enfrentamiento: fascistas españoles y nacionalistas vascos, catalanes o islamistas no se conviertan en mayoría o dominen a los que tenemos un espíritu integrador , abierto, y respetuoso con nuestra diversidad cultural. Catalanes somos todos.