CAMBRILS: LOS SALAMANTINOS NO SENTIMOS TRAICIONADOS, INDIGNADOS,...

LOS SALAMANTINOS NO SENTIMOS TRAICIONADOS, INDIGNADOS, OFENDIDOS Y HUMILLADOS.
Estas cuatro palabras resumen el sentir general de una gran parte de los españoles de buena voluntad cuando nos hemos enterado del dictamen emitido por el Comité de Expertos sobre el Archivo de Salamanca y de la decisión del Gobierno de respaldar el expolio del Archivo de la Guerra Civil ubicado en Salamanca.
En el actual estado de la cuestión, con los ánimos enconados, deseo manifestar mi más absoluto desprecio para con los expertos del tres al cuarto que nos han representado; pues se han quedado mudos, se han abstenido y parece que han asentido a un dictamen absolutamente tendencioso y partidista. Yo pediría declarar “personas non gratas” para la Historia de España en general y para la Historia de Salamanca en particular a los diecisiete expertos que han participado en la elaboración de semejante y sectario panfleto.
Para todos aquellos que amamos a España y que consideramos que la nación española está por encima de cualquier otra consideración partidista, autonomista, regionalista o nacionalista resulta intolerable la actual situación.
No obstante, a pesar de la profunda pena y disgusto que nos ha causado la actual y deplorable situación; a pesar de tener que tolerar a diario las provocaciones y desprecios de un auténtico atajo de mediocres e indeseables que no hacen más que escarbar y recrearse en unos sucesos lamentables que dieron lugar a una guerra civil que nunca debió haber existido; a pesar de las profundas diferencias ideológicas, políticas, económicas y administrativas que ha hecho resurgir el estado autonómico en la que según parece hay ciudadanos de primera, de segunda y de tercera categoría según el sitio de España donde se ha nacido.
Digo que, a pesar de todo lo anterior, nuestra obligación es encontrar soluciones para resolver los conflictos que en este momento dividen, y enfrentan a dos comunidades autónomas: Cataluña y Castilla-León. Nuestro deber es encontrar una solución a este conflicto que han provocado unos políticos cuya obligación hubiera debido ser encontrar soluciones y resolver los problemas, no enconarlos.
Por todo ello, como ciudadano español, pienso que ningún documento debe salir del archivo histórico de Salamanca en tanto en cuanto no se conozca la voluntad mayoritaria del Pueblo Español mediante un referéndum que puede que debiera ser convocado para evitar males mayores.

En mi opinión, el conflicto que se plantea desde Cataluña con respecto a los papeles catalanes del archivo de Salamanca hay que enmarcarlo en el siguiente contexto político. En la actualidad, en España, existen tres posturas políticas que deben respetarse a pesar de las tremendas diferencias ideológicas que las separan:
La primera, en la cual me incluyo, sería la de los que, respetando el estado autonómico actual, consideramos que la nación española y por tanto España está por encima de cualquier otra consideración.
La segunda sería la de los autonomistas regionalistas que quieren profundizar el estado de las autonomías y que respetan como los primeros el concepto de nación Española.
La tercera sería la de los autonomistas nacionalistas e independentistas, es decir la concepción de aquellos que consideran a su región o autonomía como una nación –en mi opinión creo que son una opción minoritaria dentro del conjunto de España- y que éstos últimos están tratando de romper con cualquier motivo el sistema de convivencia que nos hemos dado los españoles con la Constitución de 1978.

Por tanto, todos aquellos que creemos en España como una única nación, y no como nación de naciones, no debemos tolerar que un grupo de ciudadanos, o un grupo político o una región imponga su criterio al conjunto del pueblo español.
Por ello y para que el sentido común se imponga solicitamos que se convoque un referéndum a través del cual se conozca la voluntad mayoritaria de los españoles; afirmando desde este momento que si la voluntad mayoritaria es que se divida el patrimonio común de todos los españoles lo acataremos sin pestañear.
Pero que nunca toleraremos que se imponga el criterio minoritario de un grupo de majaderos. Todos aquellos que amamos a España y que nos sentimos españoles por encima de todo no podemos tolerar que personajillos de tres al cuarto del tipo del señor Carod Rovira impongan su criterio a la mayoría de los españoles.
El archivo de Salamanca es un archivo que pertenece al acervo cultural común de todos los españoles y bajo ningún concepto se puede tolerar que un grupo de personas imponga su criterio al conjunto de la única y auténtica nación que hoy existe en España y que es la Nación Española. Hay una gran parte de españoles a los que nos duele en el alma la imagen de una España dividida y enfrentada que es la que pretenden ofrecernos algunos partidos políticos minoritarios.
No debe ser una comisión de expertos, ni debe ser una comunidad autónoma, ni dos ni tres, sino el pueblo español el que decida en un referéndum donde deben ir a parar los papeles del archivo de salamanca.