Al fondo se observa la continuación de las
vías hacia la
estación de Cerbère (
Francia).
La estación de
Portbou, inaugurada en 1878 y reconstruida en 1929, fue un nodo ferroviario estratégico crucial entre
España y Francia. Conocida por su
arquitectura de hierro estilo Eiffel, la estación gestionó el cambio de ancho de
vía y aduanas internacionales durante décadas, convirtiéndose en un punto clave del transporte de pasajeros y mercancías, impulsando el desarrollo de la zona.
La estación de clasificación, llamada Portbou Mercancías está situada al oeste del recinto de viajeros y cuenta con 28 vías de diferente ancho (ibérico, internacional y mixto). Todas están electrificadas y tienen una longitud que va desde los 310 metros (la más corta) hasta los 560 (la más larga). Dispone de muelles de carga cubiertos y descubiertos, fosos, rampas de transbordo, grúas y
básculas.
Bajo la
montaña, el
túnel calla,
una frontera, al otro lado Cerbère,
un recuerdo, un adiós, un trazo.
El Mediterráneo, al final, estalla,
en un abrazo de espuma y fracaso.