Aunque los medios nacionales lo dulcifiquen y la prensa local lo ignore, la situación en Cataluña es en extremo preocupante. Desde que dio comienzo la campaña del referéndum, el cerco a los dos partidos no nacionalistas –Partido Popular y Ciudadanos de Cataluña– no ha hecho sino cerrarse hasta alcanzar límites asfixiantes. No ha habido día sin noticias de abucheos, intentos de agresiones y agresiones consumadas de sus representantes.