Y, de nuevo, viernes. ¡Cómo se pasa la vida! Porque son la vida el lunes, el martes, el miércoles... Eso es la vida, lo demás son ganas de dar por saco.
Se pasa la vida comiendo, bebiendo, durmiendo... y así. Y es que señor Buruaga, tenemos la mala costumbre de comer tres veces al día.
Buenos y radiantes días!
Y una salamanquesa.
Que tengo una parra y todo.
De las macetas de la terraza.
Yo ya tengo toda la broza quitada.
Y en plena feria de abril.
Pues sí, es viernes de nuevo.
Voy a ver si me realizo ¿no?. Que, si no, es mucho cachondeo.
Se llama John y está casado con una de Toro muy aficionada a sembrar en la parcelita sus ajos, sus cebollas y sus cosas. Eso sí, cuando se va a Toro a ver a su familia, como no ande con cien ojos, llega John, llama una hormigonera y le convierte en terreno irlandés lo que la pobre mujer tenía a deshoja.
Es lo que tiene la tierra fértil. Si lo hicieras todo terreno irlandés como dice un amigo mío, vecino de Míguel, verías como te evitabas tanto el abono como el desbroce.
Por otra parte, se ve que ha llovido de narices y que la gente está quitando la broza antes que se apodere. Y claro se acumula mucha basura y luego estás lo menos dos meses pa' sacarla toda.
Y que no deje, que eso es lo peor. Ya lo decía uno de Malva que en paz descanse: "De no haber contratiempo, brinco los 110 años". El señor le tenga en la gloria.
Podrás tener, de vez en cuando, los ocho días de oro, la navidad, la semana santa, pero al final lo que cuenta es el trantrán: lunes, martes,...
El lunes, piripitudes. El martes, piripitiartes. Y así sucesivamente.