Nos lavaremos las orejas, unos a otros, a base de perdigonazos. Comentaremos lo cabrón que es el jefe de turno, lo malo que está todo por culpa de los otros y, si no nos hemos calentado, nos iremos para casa con un mechón del flequillo a media asta tratando de averiguar quién coño nos mandaría apuntarnos a la comida, si siempre es lo mismo, con los mismos cabrones de to los años.
Y, apiñados en dos o tres baldosas, reiremos como posesos por un chiste que no hemos oído del todo porque la música estaba que te levantaba el flequillo.
Estarán buscando extras a todo meter para que les sirvan copas de garrafón puro a estos chupatintas privilegiaos a cambio de un bocata sardinas.
Los bares anuncian que abrirán desde las cinco de la tarde y todo. Se estarán frotando las manos con la llegada de manadas de funcionarios secos de sed porque el jamón de la comida era entre cerdo y perro, porque la carne era de tercera o porque el bacalao les quedó a medio desalar.
En efecto, ya están encima. Ayer ya tuvimos una muestra de canapés y para mañana está prevista la comida gorda de trabajo y eso.
Y ya tenemos la cosa de la navidad encima.
Hoy hace menos mal. Está el día tibio. Se ve que la lluvia de ayer ha suavbizado un poco la cosa.
Poco a poco vamos dejando el 2013 y parece que fue hace una miaja cuando lo empezábamos.
Pues ¿qué quieres que te diga?.
buenos días,. Ya días que no pasaba por aquí y me ha dicho un pajarito que alguién estaba organizando una cena para el día 28 del presente, lugar a determinar segun comensales, pues apunta a Montse y esposo
Por no leer los mensajes anteriores he visto que ya se han apuntado cuatro, con dos más son seis. Ya tenemos mesa redonda.
buenos días,. Ya días que no pasaba por aquí y me ha dicho un pajarito que alguién estaba organizando una cena para el día 28 del presente, lugar a determinar segun comensales, pues apunta a Montse y esposo
De lo que estamos ahora en vísperas es del turrón. Así que vamos con él.
Eso este año que para el próximo, vísperas de elecciones, ya verás como tenemos alguno más con el fin de que nos sobren los motivos para darles el beneplácito.
Y sí, es verdad. Todavía quedan días de los que no nos han quitado. Por eso hay que gastarlos.