Y es que el mundo es un pañuelo. Además de verdad. Ayer por la
calle, paramos en un semáforo, y se acercan tres en bici: un padre, una madre y una hija. Según se van acercando oimos que hablan en español y claro te hace tanta gracia que preguntas (tontamente) ¿sois españoles?, y ellos te responden con una sonrisa que no les cabe en la cara: Siiiii, ¿y vosotros?. También. Y de dónde sois, de
Zamora y vosotros, de
Badajoz. Sí pero descendientes de Zamora, mi abuel era tal, y resulta que casi nos conocíamos
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