Buenos días. En Cáceres 15º, en Zamora 13º. Aquí llueve y está oscuro como la boca un lobo.
Marcho. Otro rato me paso si eso.
Y hablando de fresco, si casi ha hecho frío hoy. Ha llovido hace un rato y ha refrescao más todavía. Me parece que hoy ni un triste baño. Hombre..., no es que me estorbe, pero parece que en en julio lo suyo es que caliente una miaja. Va a ser verdad lo que dice mi primo Heli, que el caso es quejarse.
Y me rascaré la cabeza todo lo que quiera a la fresca del adobe.
Después me tomaré unas vacaciones. En Malva que es lo más desengañao. Y lo más barato.
Y no sé por qué, si empago no tengo tiempo ni de rascarme la cabeza.
Ya estoy en la recta final, y no de las vacaciones, sino de la boda de mi hijo. Tú verás que había estado tan ricamente y ahora me estoy empezando a poner nerviosa. Te pa tí.
Felicidades a los que han cumplido años, tanto al mayor como al peque de los Alfageme.
Buenas tardes.
Que no se me olvide una alabanza (sin que sirva de precedente) a la moda. Pero a la de los shorts: ¡alabados sean los pantalones cortos, incluidos los que enseñan hasta la mejilla!
Pero llegan las tres y marcha uno pa' casa cansado y, algunos días sueltos, satisfecho.
Es lo que tienen las vacaciones: mientras unos se distraen con las maletas, las reservas, la arena y el sol, otros nos liamos con los papeles y los quehaceres.
Unos leen y no escriben, otros ni escribimos ni leemos: acabo de ver que ha habido cumpleaños y que, como uno entra sin mirar, no me he dado cuenta. Perdón y felicidades aunque sea en diferido.