Bueno, y como ya sabréis todos a estas alturas, la duquesa ha muerto. Viva la duquesa.
10. Todo pasa. Nada dura para siempre y lo que ahorita es el fin del mundo para ti, en un par de meses será un recuerdo acumulado en tu experiencia de vida. Todo tiene solución, lo mejor es recordar que con fuerza de voluntad y experiencia puedes ser más fuerte y mejor.
9. Regresa a tu zona segura. cuando hay problemas es bueno alejarse un poco del ambiente tóxico de éste y regresar a tu zona segura: tu casa, oficina, el parque o la playa. Hay problemas que necesitan más tiempo que otros, tomar distancia ayuda a darse un respiro y tomar energías de ese lugar que nos hace sentir bien.
8. Medita. Es una excelente manera de cuidar y potenciar tu energía. Existen muchos tipos de meditación, una manera de hacerlo es concentrándote en tu respiración como “ancla” para tu mente. Simplemente cierras tus ojos y colocas tu atención en el proceso y las sensaciones de ésta.
7. Respira. Una de las primeras respuestas fisiológicas que cambia cuando tus emociones se transforman es la respiración. Por ejemplo, cuando comienzas a estresarte tu respirar se tensa y se hace cada vez menos profundo. Cuando necesites inyectarte energía instantánea, sólo respira; más oxígeno en tu organismo a través de una profunda respiración se traduce en una mayor generación de energía.
6. Desahógate. No todas las personas desean escuchar tus problemas, pero existen amigos y parientes que sí y ellos te pueden ofrecer una solución o, simplemente, brindarte la oportunidad de ser escuchado y liberarte de la carga que tienes.
5. Encuentra la fe en ti. La fe es quizá, junto a la pasión, una de las fuerzas más poderosas a las que el ser humano puede conectarse. Es un recurso interior que te permite ir más allá.
4. Busca tu “yo puedo”. Siempre puedes. Es posible que no puedas hacer o lograr lo que quieres en el momento que lo estás deseando, pero siempre puedes hacer algo.
3. Practica yoga. Por medio de posturas, movimientos corporales y respiración adecuada, liberarás tensiones o cargas en el cuerpo que pudieran estar obstruyendo tu vitalidad.
2. Enfócate en el resultado que deseas lograr. No saber hacia dónde vas te desgasta. La acción sin propósito y dirección es pérdida de energía. Todo comienza con tener clara la visión del resultado que deseas lograr. Las personas de éxito tienen un hábito en común: orientan su actuar en función de resultados.
1. Baila. Moverte con música animosa es una de las mejores formas para comenzar a despejar la depresión o apatía. Lo ideal es conseguir un grupo de danza y meterse a bailar, pero si esto no es posible puedes comenzar en tu casa. Bailar a solas estimula la confianza, el ánimo y, sobre todo, una actitud vigorosa.
La vida está llena de momentos gratos y desagradables, pero un espíritu fuerte te permite sobreponerte a las dificultades y, sobre todo, tener un crecimiento personal y laboral.
Pero como además de cuerpo somos espíritu, vamos a buscar alguna receta para alimentarlo, que entre pitos y flautas lo tenemos un poco abandonado.
Es que somos mu comeoricos todos, me parece a mí, cualquier cosa nos va bien, lo mismo da que sea dulce que salao que mediopensionista.
Y porque nos dispersamos que sino, un tratado podíamos hacer de ello.