Voy con los quehaceres diarios, pero con el transistor al lado mandando energía positiva.
Hola madrileña, no te veía con tanta polvorera.
Hola guapa!
Buena crónica Heli. A propósito de fútbol está jugando el Zamora y hoy van vestidos de rojiblancos y no de negro, a ver si esto nos sirve para romper el mal fario.
Eso sí, con un frío de narices.
Pero hace un sol que dá gloria.
Hola madrileña, no te veía con tanta polvorera.
Eso sí, con un frío de narices.
Pero claro, no teníamos más que la calle pa correr.
En aquéllos tiempos no crecía la hierba en ningún sitio, pero no es que fueran los tiempos de Atila, no, es que los muchachos no dejábamos títere con cabeza, lo teníamos todo trillao de tanto correr por todos los lados.
Que tiempos aquéllos. Las chicas animábamos desde la banda y tragábamos algo de polvo, pues menuda polvorera se levantaba algunas veces, porque en las eras hierba había poca, las cosas como son.
Domingos de fútbol, de vida en casa... (J. L. Perales)
Seguimos refrescando la memoria.
Buenos y soleados días. Va escampando.
En su defecto, tomaremos unos vinicos en Zamora.
Para refrescar el cuerpo daremos un paseo, para la memoria ahí alguno de los mensajes antiguos:

CRÓNICAS DE UN PUEBLO
Llevo con ganas de relatar las andanzas de Eugenio, El Chocolatero, por Toro, donde iba con frecuencia a hacer algún recao y a tomarse unos vinitos, por su sitio. Estaba esperando, por si Miguel se acordara de un sucedido que nos contó una vez y que se nos olvidó, precisamente por no escribirlo entonces, como hacemos ahora, pero como no se acuerdan ni él, ni su madre del epitafio ... (ver texto completo)
Al leerte, que ganicas me están entrando de acercarme a Toro.
Si no quieres ser hombre florero, siempre te puedes dedicar al trapicheo.