Las
iglesias son propiedad de la Igleisa (con mayúscula) es decir, en este caso, del Obispado de
Zamora.
Con
San Miguel no sólo despareció el
edificio (o, para ser más exactos, el terreno, pues ya se había caído) sino que sufrió un verdadero expolio.
En el Libro de las
Parroquias, que hay en el Archivo Parroquial de
Villalpando (uno de los más completos de
España), únicamente hay una nota del que fuera párroco don Modesto Rodríguez (el principal "artifice" de la "desaparición" de tantos y
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