J. A. GARCÍA Los espantes saucanos dejaron ayer una impresión descafeinada en los aficionados y en los numerosos asistentes a los tradiciones espectáculos taurinos. Parecía como si los ánimos estuvieran marcados por la muerte del joven Izan Tejero, letalmente empitonamiento de un novillo durante el desarrollo del encierro nocturno del viernes.
Aunque el encierro campero por el prado de La Reguera se prolongó algunos minutos más de lo acostumbrado, como para dar satisfacción al personal por la ... (ver texto completo)
Aunque el encierro campero por el prado de La Reguera se prolongó algunos minutos más de lo acostumbrado, como para dar satisfacción al personal por la ... (ver texto completo)