A veces se viven momentos que te hacen sentir cosas especiales. Pasaba el mediodía, y las imágenes de la tele te transportaban a los montes agrestes de la alta Sanabria. De fondo la luz crepuscular y sobre la loma escarpada la silueta del rey de los cánidos, el más fuerte, el de más aguante, el de mirar oscuro dulce y triste, pero seguro de sí mismo y receloso de todo lo que le rodea. El lobo. El creador del documental, una vez más vierte toda la sabiduría que atesoraba. Quedando su legado para todo ... (ver texto completo)