¡Qué estampa! Este arco de piedra, tan humilde, y apuntando hacia el infierno de la madre tierra, frente al gran arco de la iglesia. Los pecados, por los que merece la pena condenarse; y la virtud, por la que no vale la pena vivir...La cultura de la bodega que hermanaba a todas las edades y condiciones. Mozos, a veces niños, casados, solterones, y LOS VIEJOS, aquellos de la gorra-"los que hemos subido a España, que si no llega a ser por nosotros..."-, los auténticos protagonistas. Ahora tan alejados ... (ver texto completo)