En este pequeño
pueblo de la ribera siempre se han hecho cosillas, la
iglesia se arregló hace años, cuando vino de Antonio, se raspó la pintura de la
piedra por dentro y otras cosas, que se hizieron con las mismas ganas, en eso nadie protesto, que pasa que ses no era restauración.
La
ermita tenia mas falta de arreglar el
tejado, que aunque se lo hubieran puesto de lona se le haría una gran favor, y la piedra se le limpio cuando vivia aún Isidro, que en paz descanse, que la dejó muy curiosa. ¿eso
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