(Hecho ocurrido en 1892, verdadero y parte de una biografía)
Un señor de unos 70 años viajaba en el
tren, teniendo a su lado a un
joven universitario que leía su libro de Ciencias. El caballero, a su vez, leía un libro de
portada negra. Fue cuando el joven percibió que se trataba de la Biblia y que estaba abierta en el Evangelio de Marcos.
Sin mucha ceremonia, el muchacho interrumpió la lectura del viejo y le preguntó:
- Señor, ¿usted todavía cree en ese libro lleno de fábulas y cuentos?
-
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