No te sorprendas, es verdad.
Si usted lo dice, comencé hablarle de usted, quizás por que me imponía bastante respeto, mire al pedestal, faltaba el maestro.
No se porqué tuve claro, que como iba a estar allí si estaba a mi lado sentado.
¿Siempre cuando as pasado por la plaza me as mirado, porqué ahora no me miras? Me pregunto.
Me quede un poco pensativo, después de mirarlo por el rabillo del ojo, dije: Ahora quizás este algo asustado.
Crees que te aria daño, dijo poniendo una mano en mi hombro.
Yo ... (ver texto completo)
Si usted lo dice, comencé hablarle de usted, quizás por que me imponía bastante respeto, mire al pedestal, faltaba el maestro.
No se porqué tuve claro, que como iba a estar allí si estaba a mi lado sentado.
¿Siempre cuando as pasado por la plaza me as mirado, porqué ahora no me miras? Me pregunto.
Me quede un poco pensativo, después de mirarlo por el rabillo del ojo, dije: Ahora quizás este algo asustado.
Crees que te aria daño, dijo poniendo una mano en mi hombro.
Yo ... (ver texto completo)