Como un amable anfitrión, Marzo nos introduce en sus dominios, y durante los días que le han sido otorgados, nos agasajará con lo mejor que tiene. Como siempre, será en el presente mes cuando de comienzo, la deseada primavera; y en la presente ocasión, también celebraremos la S. Santa, que aparte de los obvios, y por todos conocidos motivos religiosos, nos trae ecos de que el invierno ha acabado y es hora de deambular por las calles, incluso sacar a ellas para disfrute de todos, parte de la imaginería, ... (ver texto completo)