QUIRUELAS DE VIDRIALES: REFRANES Y DICHOS. Valle de Vidriales...

REFRANES Y DICHOS. Valle de Vidriales

En este recorrido refranero por los Valles de Benavente voy a referirme hoy al Valle de Vidriales, valle con topónimo verde (de viridem), pues así lo era y lo es, y que está rodeado de montes y sierras. Valle fundamentalmente de agricultores y ganaderos, profesiones estas muy dadas, en la antigüedad, no solo a la creación de refranes, dichos o adagios, sino también, y mucho más, a su utilización.
Porque los refranes y dichos, llenos de ingenio y agudeza, reflejo de la filosofía y sabiduría popular son más usados en localidades de menor población, y más en el mundo rural que en el urbano. Se ha dicho incluso que la emigración a las ciudades ha perjudicado también al refranero, a esa pervivencia y uso de los refranes y dichos populares.
Tanto unos como otros destacan por su brevedad, están basados en la experiencia y se deben utilizar en el momento oportuno. Se han transmitido y se siguen transmitiendo por tradición oral. En ellos se reflejan todos los aspectos de la vida: trabajo, convivencia, costumbres, tradiciones, religión, agricultura, etc. Precisamente este último aspecto es el que sobresale en estas tierras zamoranas y leonesas, dedicadas más que nada a esto: siembra, siega, recolección, cría del cerdo, granjas de animales, etc. Por otra parte, estas tareas están muy ligadas a la religión y a los santos, quienes aparecen y son los protagonistas en multitud de dichos y refranes.
Hemos dicho que surgen o nacen de la experiencia que es la madre de la ciencia. De hecho, la observación del tiempo y las distintas vivencias en el mundo rural están en la base o en el origen de muchos de ellos, origen totalmente popular. Otros muchos, sin embargo, proceden y los encontramos en las obras literarias: en leyendas y cuentos, romances y coplas; o en textos históricos, religiosos y bíblicos. Lo que sí podemos afirmar es que casi todos se expresan en forma poética, con no menos de dos versos.
En los pueblos del Valle, nos encontramos con muchos refranes o dichos, lo mismo que en los demás de la comarca, algunos de creación propia y otros que, aunque están tomados del refranero popular y clásico, son utilizados, más en relación con el mundo agrícola y ganadero que en otros momentos. Casi todos son conocidos por los habitantes del Valle, pues los escuchan a lo largo del año, a los mayores más que a los jóvenes. Recogemos aquí algunos de ellos.
Hay dichos, como el siguiente, que se refieren a todo el Valle
En el Valle de Vidriales
las hay hermosas,
las cubas de vino,
que no las mozas.
Casi todos los pueblos tienen algunos, creados, tal vez, por alguna persona de la misma localidad:
Si Ayoó de Vidriales, o concretamente sus mujeres, quedan bien en el siguiente dicho:
En Congosta hay buenas mozas,
en Carracedo mejores,
pero en Ayoo de Vidriales,
como ramitos de flores.

No ocurre igual en este otro:
De Ayoo la quiero yo,
la vaca, la mujer no.
Los hay que dicen: la mujer sí, la vaca no.
Y aplicado o referido a Ayoó tenemos también el siguiente:
Si vas a Ayoó
lleva merienda, por sí o por no.
Unos refranes o dichos critican, otros alaban, otros informan, pero todos nos muestran, en lo que expresan, el aspecto popular y tradicional:
En Grijalba juegan a la calva,
en Villageriz canta la perdíz,
y en Fuente Encalada la tía Delgada:
En Quintanilla
canta la abubilla,
la flor de las maravillas.
Quien es necio en la villa
lo es en Quintanilla.
En Quintanilla de Urz,
cuatro iglesias y una cruz.
En Granucillo juegan al morrillo
y en Grijalba a la calva.
En Quiruelas poco vino y muchas bodegas.
Adiós pueblo de Rosinos,
ventanas y corredores,
nos vamos para Santiago
que allí están los mis amores.
Santibañez de Vidriales,
ya te pueden llamar villa
con los pozos artesianos
y las fábricas de harina.
En la relación benaventana de Manuel Clavero que cita Luis Cortés Vázquez en su libro “Refranero geográfico zamorano” aparecen también otros pueblos del Valle de Vidriales, concretamente los que se encuentran cerca del arroyo Almucera:
En Mozar las buenas mozas,
en Villanazar las buenas rapazas,
en Vecilla las buenas chiquillas.
En Colinas siembran pan y cogen gatinas,
en Quiruelas, poco vino y muchas cuevas,
en Quintanilla, canta la abubilla,
la flor de la maravilla.
En Brime de Urz,
tres hermanitas y una cruz
y en el medio un andaluz.