Lo mismo que piensan algunas del aire acondicionado pienso de los 40º que hacen ahora en la calle y, sobre todo, de los 30º que me dan los buenos días en el salón durante casi dos meses seguidos, pero ni caso, oye.
Y además daba la casualidad de que eran un matrimonio de sordomudos con dos niños pequeños. Así que allí estábamos Choni y yo haciendo gestos y aspavientos para explicarles a aquella pareja que teníamos que saltar por su terraza para entrar a nuestra casa. ¡Y la cara que ponían los niños!
Por fin subimos a ver al vecino colindante, y a través de las terrazas hemos conseguido entrar en casa. Menudo numerito. Parecíamos delincuentes. Eso sí, la seguridad ante todo, nos fabricamos un arnés con una cuerda, que nos prestó el vecino, por si acaso, que es un tercero.
Eso mismo me pasó a mí al principio de vivir en Cáceres. Creo que estaba Choni embarazada de Nadia todavía conque no te digo más. Como llevábamos poco tiempo viviendo en aquel piso, no teníamos mucha confianza con los vecinos que nos podían facilitar el acceso por las terrazas de las dos cocinas.
hola majos llego la calma que tal estais hace mucho que no me meto en el foro espero que debajo cubierto porque con la que esta cayendo
Asi que andar con cuidado, ahora que las vecinas están de vacaciones, por si las moscas.
Hoy cada vez que he salido de casa, no sólo he comprobado si llevaba las llaves, además he comprobado si abrían.
Una batallita para contar a los nietos.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Por fin subimos a ver al vecino colindante, y a través de las terrazas hemos conseguido entrar en casa. Menudo numerito. Parecíamos delincuentes. Eso sí, la seguridad ante todo, nos fabricamos un arnés con una cuerda, que nos prestó el vecino, por si acaso, que es un tercero.
Bueno, qué hacemos, qué no hacemos, llamamos al cerrajero y que nos esbarate una cerradura tan buena.......!
Que nos quedamos en la calle y sin llaves. Menos mal que tiene una vecina unas para por si acaso, pero hete aquí que la vecina no estaba, que se había ido al pueblo. Calla que mi hermana tiene unas. Vamos a buscarlas, y ls tenía desde hace tanto tiempo que ya no valía ninguna, porque habíamos cambiado la cerradura una vez.
Salimos a dar un paseo, ya casi de noche, porque antes es bobada, y le digo a Luis: No llevo bolso ni llaves ni nada. Vale, me contesta, yo sí llevo llaves. A continuación cierro la puerta y en cuanto suena el golpe de cerrar, dice ¡Espera que no llevo llaves!
Ayer me pasó una peripecia que os voy a contar, porque no pasa todos los días, afortunadamente.
Encima aquí al lado del ordenador, pues como que no gusta.
Suelo tener la casa bastante fresca, abierto de par en par por la noche y por la mañana, y allá a las 12, o un poco antes, cierro a cal y canto, bajo toldos y se queda la casa menos malica, pero hoy he estado fuera por la mañana desde muy temprano, y cuando he venido ya había entrado todo el calor que ha querido.