Desde que vivimos en pisos o desde que lo hace la última persona que llega de la calle, ha perdido significado lo de trancar la puerta antes de irse a la cama. Anoche bajé a cerrar la cancela de mi casa y las otras puertas que dan a la escalera. Era la primera noche que, por fin, se había ido el verano y corría un aire otoñal, fresco, que me hizo recordar aquellas noches en que zumbaba el airón y mi padre (le recuerdo sobre todo a él, aunque también lo hacía mi madre), salía a la puerta de la calle, ... (ver texto completo)
Qué bonita escena has descrito, Heli.
Creo que coincide en muchpos aspectos con algunas de las vividas por todos nosotros.
Creo que coincide en muchpos aspectos con algunas de las vividas por todos nosotros.