Las chicas os ayudábamos y mucho. Éramos las que hacíamos el acopio de cantos, terrones y trenzas de juncos o ramas para esquivar las
piedras del contrario. La
carretera aún no estabsa asfaltada y teníamos que entresacar los cantos de buen tamaño para que no pesaran y pudiérais lanzarlos más lejos. Aunque de cerca también tirábamos nosotras.
A los de Bustillo no les ayudaban las chicas, así que es normal que ganárais siempre los de
Malva. Y alguna vez alguno salió mal parado, o sino que se lo pregunten
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