Muchas gracias, Manuel y O engazo, por vuestras cariñosas palabras hacia mi padre, que le definen muy bien como él era, no es porque yo sea su hija sino porque así lo atestigua tanta gente que trató con él. No sé por qué se tienen que morir jóvenes gente tan buena cuando a las "malas hierbas" no les ocurre nada. Será que Nuestro Señor desea tenerlos pronto a su lado. Pero mientras les llevemos en el corazón no se mueren del todo. Un abrazo y felicidades atrasadas por tu santo, Manuel.
Ocandil,"gracias de que" hablar de tu padre es muy gratificante. La unica muerte es el olvido. El olvido es la autentica y definitiva forma de morir, pues mientras alguien nos recuerde, podremos decir que de alguna forma seguimos entre los vivos. Gracias por lo del onomastico, yo nunca lo celebro, pero es bonito que te recuerden y digan cositas. ¿No te parece?
Saludos
Saludos