La
noche mágica del 30 de abril era, la noche mágica del amor, de la ronda de los quintos, de los suspiros de los mozos (al menos antes). La noche en que los mozos rondaban a las mozas. (Por desgracia, se ha perdido esa
costumbre...)
En
Castilla y León, los cánticos específicamente dedicados a la
Virgen María sirvieron luego para rondar a las mozas casaderas.
Eran habituales las canciones populares, generalmente entonadas en grupo,
pudiendo igualmente aprovecharse para rondar a las jóvenes de
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