Me da mucha pena que ya no se celebre el ofertorio. Supongo que los peleinos de mi época se acordarán de las señoras que ponían un tenderete en la plaza con tiro al blanco y el premio era un cucurucho de almendras garrapiñadas y el que perdía, pagaba.
También recuerdo las roscas "listas" que se subastaban en el portal de la iglesia después de misa mayor y que estaban tan ricas.
¿y que decir del baile? sobre todo el de la noche, al que no nos dejaban ir hasta haber cumplido una cierta edad, aunque ... (ver texto completo)
También recuerdo las roscas "listas" que se subastaban en el portal de la iglesia después de misa mayor y que estaban tan ricas.
¿y que decir del baile? sobre todo el de la noche, al que no nos dejaban ir hasta haber cumplido una cierta edad, aunque ... (ver texto completo)