Las del
pozo bueno, se preparaban por que sacaban el
agua, para llenar los
pilones, para que bebieran las mulas, y no se por qué, siempre se llenaban, y se debordaban corriendo el agua la
calle adelante.
El pozo bueno siempre dió mucho
juego para todo. Algo jugaríamos a los tres marinos, contra la cochera de Tomasa, entoces de mi tía Luisa.