No quiero ser grosero, pero sigo con mis esputos cibernáuticos, asíque tan pronto se me queda fría la mano de escribir en el portátil, como arranco a sudar de mala manera, así que igual os dejo un rato, porque veo que estáis todos planchando oreja, cosa mala. Hasta que queráis conectar con la casa del gran hermano.