He ido al veterinario esta mañana como os comenté y esta tarde le hemos puesto la puntilla a la pobre gata. Encima he ido yo sola y me ha dado una pena que no os podéis imaginar. Mira si tenía yo razón con que estaba mu malica. Se me saltaban las lágrimas y todo. Ahora estaba recogiendo los alamares de ella: la cesta, la arena, el agua... esas cosas. no vuelvo a tener más animales en casa os lo digo como lo siento.