MALVA: El culto a las vírgenes negras aparece en el mundo...

El culto a las vírgenes negras aparece en el mundo cristiano durante la etapa del medievo, en torno a los siglos XI y XIII. En realidad, no es más que la adaptación a los cánones del cristianismo del culto egipcio a la diosa madre Isis como símbolo de la tierra y la fertilidad -cuyo antecedente lo encontramos en las Venus del paleolítico-, tal y como hicieran en su momento los griegos con Démeter, los celtas con Belisana o los romanos con Ceres.

Se tiene constancia también del culto pagano a Diana-Artemisa en Éfeso -ciudad de Asia Menor situada en la actual Turquía- como diosa negra de la tierra, siendo venerada en un templo octogonal concebido como santuario donde habitaba el espíritu de la deidad.

Muchos de los recintos donde reciben culto estas vírgenes negras están cargados de gran fuerza telúrica y fueron antaño lugares donde se practicaban rituales iniciáticos, algunos de carácter secreto.