MALVA: Yo recuerdo el sillón de D. Leonides, todo recto de...

Yo recuerdo el sillón de D. Leonides, todo recto de Madera oscura y los brazos muy largos, el asiento era como de chapa y tenía una cara en un círculo, se lo dió Trini a mi abuelo y lo estuvo usando hasta que se le rompió. Ahora ya no sé ni donde anda, probablemente acabó en la estufa, como casi todo. A D. Leionides no le gustaba nada que usaramos el cemto que había al lado de la escalera de la farmacia para resvalarnos por el, salía como una exalación. No debían gustarle los niños, tenía que estar hasta la coronilla de chicos. Su nieta favorita era Pilarina, y con los chicos era más recto, porque no pasaba una. Este año vi a su hija Rosario en septiembre y a uno de los nietos. me hizo mucha ilusión porque hacía mucho teimpo.