Yo recuerdo que mi madre me contaba muchas cosas de Prisco, y una de las cosas que me decía es que la gente de Malva pensaba que era un deficiente intelectual, pero ella opinaba lo contrario. Decía que Prisco era una persona buena e inteligente, pero que como no se expresaba bien, la gente lo tomaba por lo que no era. Había incluso un dicho: eres más bobo que...
En aquella época, en Malva, lo de las clases sociales se llevaba a extremos insospechados y algunos se tenían que disfrazar su personalidad o sus convicciones políticas para salvar el pellejo. Hay cosas que nosotros no hemos vivido, pero nuestra gente sí las conoció.
Aún recuerso que algunas personas de Malva tenían que pedir para subsistir. Si no tenías propiedades y tenías la desgracia de no poder trabajar sirviendo para otros, tenías que pedir de comer por las casas. Ese era el caso de Isaias, por ejemplo, que todos recordaréis. Entonces no había pensiones no contributivas ni ayudas sociales como tiene ahora Maru. Entonces la vida era muy cruda. Los trabajadores estaban de sol a sol todos los días, sin descanso semanal, y por una mísera soldada y/o la comida. Se trataba de evitar una boca menos en la casa familiar, para que hubiera para dar de comer a los niños. Era otra época y otra historia.
D. Luis se quitaba el sombrero, lo posaba en el suelo boca arriba y comenzaba a relatar lo que se le salía, como buen charlatán. Cuando tenía concurrencia suficiente, cantaba: "A las mocitas del pueblo les voy a echar una jota", daba un salto apoyándose en un bastón o paraguas, no recuerdo bien, y levantaba una pierna al tiempo que removía la gabardina. Si le echabas unas perras en el sombrero, lo repetía otra vez.
Jope, es que yo cuando me pongo...
En aquella época, en Malva, lo de las clases sociales se llevaba a extremos insospechados y algunos se tenían que disfrazar su personalidad o sus convicciones políticas para salvar el pellejo. Hay cosas que nosotros no hemos vivido, pero nuestra gente sí las conoció.
Aún recuerso que algunas personas de Malva tenían que pedir para subsistir. Si no tenías propiedades y tenías la desgracia de no poder trabajar sirviendo para otros, tenías que pedir de comer por las casas. Ese era el caso de Isaias, por ejemplo, que todos recordaréis. Entonces no había pensiones no contributivas ni ayudas sociales como tiene ahora Maru. Entonces la vida era muy cruda. Los trabajadores estaban de sol a sol todos los días, sin descanso semanal, y por una mísera soldada y/o la comida. Se trataba de evitar una boca menos en la casa familiar, para que hubiera para dar de comer a los niños. Era otra época y otra historia.
D. Luis se quitaba el sombrero, lo posaba en el suelo boca arriba y comenzaba a relatar lo que se le salía, como buen charlatán. Cuando tenía concurrencia suficiente, cantaba: "A las mocitas del pueblo les voy a echar una jota", daba un salto apoyándose en un bastón o paraguas, no recuerdo bien, y levantaba una pierna al tiempo que removía la gabardina. Si le echabas unas perras en el sombrero, lo repetía otra vez.
Jope, es que yo cuando me pongo...