To lo más que hemos visto ha sido alguna faena al alimón de Montse, de Vega o de Alfredo que le gustaba pasear por la arena. Y sobre todo los cortes de Luismi, el marido de Tobar, la de María, que, como sabéis, es natural de Coria. Lo demás era para que se lucieran algunos forasteros, si podían librarse de algún revolcón, que cuando se producía provocaba la risión entre la mayoría de nosotros: “ ¡Ya cayó, ya cayó!”.